La articulación temporomandibular conecta la mandíbula con la parte lateral de la cabeza. Cuando funciona adecuadamente, le permite hablar, masticar y bostezar. En las personas con disfunción temporomandibular, los problemas en la articulación y los músculos que la rodean pueden causarles:
- Dolor que se disemina hacia la cara, la mandíbula o el cuell. Esto debido a que está cerca de la salida del nervio facial de cada lado de la cara, llegando a afectarle por la inflamación de la articulación, y provocando dolor por irritación del nervio. Incluso, en muchas veces el dolor lo refiere en el oído, y el motivo de consulta es por dolor en ese sitio, que al examen físico por otoscopía, el conducto y la membrana timpánica están normales.
- Rigidez en los músculos mandibulares.
- Limitación del movimiento o bloqueo de la mandíbula.
- Chasquidos dolorosos al mover la mandíbula.
- Cambios en la alineación de los dientes superiores e inferiores.